El emprendimiento pese al miedo: millones de empresas nacen desde la inmigración, incluso en contextos adversos

Estados Unidos, febrero de 2026 – El emprendimiento inmigrante se ha consolidado como uno de los motores estratégicos de la economía estadounidense, pero marcado por la incertidumbre migratoria, el temor a la deportación, las barreras de acceso al crédito y a servicios básicos. De los 47 millones de inmigrantes en EE. UU., cerca de 3,8 millones de estos son emprendedores, lo que representa al 8 % de esta población. Esto de acuerdo con datos del American Immigration Council.

California cuenta con 10,6 millones de personas, de las cuales alrededor de 881,000 dirigen un negocio propio. Le siguen Florida, con más de 521,000 emprendedores inmigrantes; Texas, con cerca de 497.000; y Nueva York, con aproximadamente 316.000, lo que refleja una relación directa entre inmigración, creación de empresas y dinamismo económico local.

“Las cifras muestran que el inmigrante, además de su fuerza de trabajo, aporta capital, genera empleo y productividad económica para los EE. UU., muy a pesar de la alta presión migratoria a la que es sometido, señaló el abogado de inmigración Héctor Quiroga, de Quiroga Law Office, PLLC., al analizar los datos del Consejo Americano de Inmigración.

En los estados santuario, donde existen políticas de mayor protección y cooperación limitada con autoridades federales, se concentra una parte significativa de esta actividad. Estos estados albergan a más de 25 millones de inmigrantes, de los cuales cerca de 1,9 millones son emprendedores, generando más de 53 mil millones de dólares en ingresos empresariales.

California lidera en ingresos, con aproximadamente 28,400 millones, seguido por Nueva York con 8,600 millones y Nueva Jersey con cerca de 4,900 millones, lo que evidencia cómo la estabilidad jurídica incide en la consolidación de negocios.

Mientras tanto, en los estados no santuario viven más de 22 millones de inmigrantes y cerca de 1,8 millones tienen negocios productivos. Texas y Florida destacan con un 10 %, es decir, uno de cada diez inmigrantes emprende. Georgia, Virginia, Carolina del Norte y Arizona también registran decenas de miles de negocios liderados por inmigrantes, confirmando que el emprendimiento persiste incluso en entornos menos favorables.

“El emprendimiento inmigrante no responde únicamente a la política estatal, sino a la necesidad de estabilidad económica y supervivencia familiar, lo que explica su presencia tanto en estados santuario como no santuario”, explicó el abogado Quiroga.

La Encuesta de Emprendimiento en la Población (EPOP) revela diferencias claras frente a los empresarios nativos. Los inmigrantes duplican su presencia en alojamiento y alimentación, con un 11 % frente al 5 %, y tienen un peso decisivo en servicios educativos, salud, construcción, manufactura y transporte. El generar empleo local, cubre necesidades esenciales de comunidades enteras, muchas veces desatendidas por otros actores económicos.

Así, el emprendimiento inmigrante es transversal, estratégico y está profundamente integrado en la economía estadounidense; en donde millones de inmigrantes continúan creando empresas, pagando impuestos y sosteniendo economías locales.

“Los datos confirman que la discusión migratoria no puede desligarse del impacto económico real que tiene esta población en Estados Unidos, lo que es clave para entender el presente y el futuro económico del país”, puntualizó el abogado de inmigración Héctor Quiroga.